zp_ibarretxejr17100711.jpgLuego de reunirse con el lehendakari del País Vasco, Juan José Ibarretxe, el presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, reafirmó la inflexible postura de su gobierno de no aceptar la consulta popular que este promueve.

El mes pasado durante el discurso de inicio de sesiones del Parlamento vasco, Ibarretxe, anunció la realización de un plebiscito que legitime las aspiraciones de su plan de soberanía.

Inmediatamente, tanto desde el oficialismo, como desde la oposición, surgieron las primeras críticas, calificando a la consulta popular de ilegal, aunque no sea vinculante y que solamente el ejecutivo central tiene plenas facultades de convocar una.

En tanto, Zapatero fiel a su palabra de recibirlo y conversar sobre su iniciativa, recibió ayer al lehendakari con su rosario de propuestas, pero se mantuvo firme a la hora de no brindarle su apoyo.

Pero esta vez y según hacen suponer los dichos del líder de la oposición, Mariano Rajoy, el presidente no estará solo, ya que aseguró que España no es negociable y si Zapatero respeta a rajatabla esta condición, se alineará a su lado, por lo menos en esta cuestión. Algo es algo.

Pero el primero te lo regalan y el segundo te lo venden Zapatero, parece, y para no desentonar con el papel de verdugo de Zapatero que viene ejerciendo en el último tiempo, Rajoy, le recomendó a su rival político que debería haber hecho una defensa más encendida de la soberanía española.

Foto: La Vanguardia