Volvieron las cacerolas a la Argentina
Como la presidenta argentina Cristina Fernández de Kirchner no se hizo, ni quiso hacerse escuchar el sábado, luego de la violenta detención de Alfredo De Angeli, uno de los productores rurales que más batalla le ha dado al gobierno desde que comenzó el conflicto por las retenciones a la soja, en el piquete que lidera desde hace más de noventa días, en la ruta 14 de la localidad de Gualeguaychú, en Entre Ríos, tras una orden a la Gendarmería Nacional para que desalojen la ruta, los ciudadanos argentinos, cansados de la soberbia del gobierno que se empeña en no darle una solución al problema, sí se hicieron sentir, una vez más y con mucha fuerza con el ruido de las cacerolas, en varios barrios de la Capital Federal, en el Gran Buenos Aires y en el interior del país, en ciudades como Mar del Plata, Córdoba, Rosario, Paraná y Bahía Blanca entre otras.
Una multitud, compuesta más que nada por familias en pleno, agitando banderas argentinas, salieron masivamente a las calles para demostrar su apoyo al campo y su disconformidad con la actitud oficial patoteril, que en vez de componer, convocó a un nuevo acto de apoyo a la presidenta para el próximo miércoles (en lo que va de gobierno Cristina tiene más actos a favor que las soluciones que les da a los problemas) y mandó a los convidados de turno para que sigan patoteando a través de los medios de comunicación.
Esa fue la gota que rebasó el vaso, e impulso a la gente que se manifestó voluntariamente sin ningún sandwichito o Plan trabajar a cambio.
¿El miércoles, la presidenta, logrará reunir a la gente a fuerza de voluntad solamente? Mmm…
Foto: Clarín
Florencia el 17 de Junio de 2008
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