sarko1.jpgEl presidente francés Nicolás Sarkozy sorteó con un aprobado su visita oficial de 36 horas a Gran Bretaña.

Ya todos sabemos el poco afecto que el mandatario tiene por el protocolo, por el cual en el último tiempo, no solo ha sacado a más de un francés de quicio, sino que también lo puso en la cuerda floja.

Incluso el castigo de la sociedad francesa para con los modos que ostenta su presidente, se hizo carne en las urnas, en las últimas elecciones municipales en el país, en las cuales la derrota del partido que lidera Sarkozy fue abrumadora.

Sin embargo, la mayoría de los franceses habrán amanecido con una muesca más favorable hacia su presidente, que por suerte, se lució ante la Reina Isabel II y Cía o lo que es más importante no terminó con ningún papelón.

Pero además del comportamiento de Sarkozy, la que se sabía que también sería seguida con la más absoluta mirada crítica, es la flamante esposa del mandatario, la cantante y ex supermodelo italiana Carla Bruni.

Y la primera dama francesa tampoco defraudó, aunque sin ningún tipo de lazo con la sangre azul, la Bruni, encantó a los ingleses con su belleza y elegancia.

La visita, aunque demasiado corta, para lo que se acostumbra, fue rendidora para el presidente Sarkozy y su esposa, dándose el gusto de pasar una noche en el Palacio de Buckingham, además de ser agasajados con una cena en Windsor y cerrar varios acuerdos con el primer ministro británico Gordon Brown.

Seguramente, este correcto desempeño de Sarkozy, será un poco un bálsamo para los franceses por el recelo que les despierta su presidente.

Foto: Clarin