Parece que el presidente colombiano Alvaro Uribe, escuchó la crítica teñida de recomendación de su compatriota Ingrid Betancourt, ex rehén de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), liberada hace 2 semanas, respecto que modere y revea su postura intransigente de abrir un diálogo con la guerrilla.

Y un nuevo milagro de Ingrid ya anda haciendo de las suyas por Colombia, porque Uribe, según se supo a través del Alto Comisionado por la Paz, Luis Carlos Restrepo, ya diagramó un concreto ofrecimiento de acuerdo de paz al jefe de las FARC, Alfonso Cano, que será enviado inmediatamente por un emisario y que tiene como principal objetivo la liberación de 750 rehenes políticos que todavía siguen en manos de la organización guerrillera colombiana y esta vez sin la mediación de ningún país.

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Pero ojo! que por las dudas, en el cajón de al lado, Uribe guarda celosamente su plan B, por si no surte efecto la primera estrategia de ir por las buenas como le pidió encarecidamente su futura competencia en las urnas ¿? Ingrid Betancourt y que consiste lisa y llanamente en lanzar una dura e implacable ofensiva militar contra el grupo armado de no prosperar el ofrecimiento.

Seguramente, ahora animado por el éxito del operativo que liberó a Ingrid, el mandatario colombiano, se siente con las espaldas anchas para, en caso de ser necesario, volver a dar el mismo paso.

Foto: AFP