papa.jpgDicen que un tropezón no es caída y en el caso de su Santidad el Papa Benedicto XVI parece que dos tampoco lo son…

La máxima autoridad de la Iglesia Católica no tuvo un para nada feliz domingo en lo que respecta a su salud primero y luego en cuanto a funcionamiento técnico se trata.
Vayamos por orden de “tropezones”. Durante la celebración de la misa de Pentecostés, en la Basílica de San Pedro, el domingo por la mañana, el Papa, se tropezó con una tarima y cayó de rodillas en medio de la celebración, afortunadamente el tipo de caída y el eficaz socorro de sus asistentes, hicieron que la nana no fuese más que un raspón y que incluso muchos de los presentes en la ceremonia religiosa ni siquiera lo advirtiesen. Y como el show debe continuar pese a todo y ante la falta de gravedad de la situación, el Papa, prosiguió con la misa. Será que como dicen y el Papa tiene un Dios aparte?

Pero luego de este episodio, debió afrontar otro inconveniente más en el desarrollo de su labor, aunque en este caso de orden técnico. Una vez en su despacho privado, cito en el tercer piso del Palacio Apostólico Vaticano y cuando se disponía a darle el último saludo a los fieles, se demoró por un problema de audio en el micrófono.
Con que pie se habrá levantado su santidad el domingo, con el derecho seguro que no!!!

Foto: Clarin