buenos-aires.jpgEsta mañana los habitantes de la provincia de Buenos Aires se levantaron entusiasmados, seguramente, primero, porque es viernes y eso indica para la mayoría el comienzo del descanso que trae aparejado el fin de semana y segundo porque según pareció ayer a la tarde, el humo molesto que viene cubriendo la ciudad desde hace ya varias jornadas, se había retirado para ser solo una anécdota más de abril de 2008.

Sin embargo, esa sonrisa se borró cuando al abrir el ojo seguían sintiendo ese persistente olor a quemado y al salir a la calle descubrieron que la circulación por la ciudad ya sea en auto, a pie o en algún transporte público era aún más caótica de lo que fue ayer por la mañana.

Los accesos a la capital estaban trabadísimos e incluso se declaró a la ciudad en emergencia vial, cerrándose varias rutas. Y sí, el que se quema con leche ve una vaca y llora y aunque no sirvió para evitar la muerte de varias personas en un múltiple choque en la ruta 9, como consecuencia de este humo, las autoridades decidieron no correr más riesgos y decretaron la medida a modo de prevención.

Desde el gobierno aseguran que el fuego producto de la quema de pastizales en las provincias de Buenos Aires, Entre Ríos y Santa Fé para renovar las pasturas, que ya cubre 65.000 hectáreas, está fuera de control.

Además muchos focos se encuentran en zonas del Delta prácticamente inaccesibles lo cual dificulta aún más la tarea de los bomberos.
También señalaron como únicos responsables a productores agropecuarios a quienes investigarán celosamente para determinar culpables.

Solo un cambio en las condiciones climáticas podría revertir la situación y todos los argentinos están a la espera del milagro que traiga viento, lluvia y humedad.

Foto: Clarín