presidente-de-nicaragua.jpgLa historia latinoamericana esta marcada por la sangre derramada por la espada del colonizador. Las masacres de los pueblos indígenas deben ser reconocidas y recordadas como el peor de los genocidios que se han cometido en estas tierras.

Este es un día de duelo para las comunidades indígenas latinoamericanas. Aunque también debería ser un día de luto para todas las sociedades que se dignan de proteger y promover los derechos humanos.

Miles de indígenas y campesinos de Nicaragua y Guatemala repudiaron el Día de la Raza o Hispanidad realizando actividades, marchas y protestas en sus países. Desde Guatemala llegó la propuesta campesina de nombrar este día como el Día de la Dignidad y la Resistencia Pacífica. Mientras que en Nicaragua el actual presidente Daniel Ortega, dijo en un discurso empresarial que la llegada de los españoles a América no fue un descubrimiento, sino que fue una invasión.

Aunque hace pocas semanas la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) aprobó la Declaración de Derechos de los Pueblos Indígenas, en la actualidad miles de personas pertenecientes a poblaciones nativas viven en la más absoluta pobreza y discriminación.

Hoy nadie levanta una espada para matar a los pueblos indígenas, pero muchos gobiernos y empresas utilizan la exclusión económica, política y social para continuar haciendo desaparecer a las comunidades nativas dueñas de las tierras por herencia histórica.

Foto: Terra