spiy.jpgA través de una declaración en la que antepuso los intereses de la comunidad de Nueva York a la cual viene sirviendo desde que asumió el cargo de gobernador en Noviembre de 2006, por sobre los suyos, Eliot Spitzer, renunció no solamente a su cargo, sino a su hasta hace unos días impecable carrera política.

A través de una emotiva carta que leyó en su despacho, nuevamente con la compañía de su esposa, volvió a pedirle perdón a la comunidad que representa y a su familia por haber contratado los servicios de una prostituta de una de las máximas redes de prostitución de su país, la Emperor’s Club VIP, escándalo que estalló hace unos días cuando el diario New York Times reveló que quien era el cliente número 9 de esta afamada empresa de sexo vip era el.

Si bien en Estados Unidos no es delito tener sexo con una prostituta, lo que si está tipificado como delito es el tráfico de sexo de un estado a otro y que es justamente lo que Spitzer hizo al pedir que una prostituta viaje de Nueva York a Washington.

Sin duda alguna, era la única salida más elegante posible para una persona que durante 8 años se desempeñó como fiscal general del estado combatiendo la corrupción y la prostitución y que finalmente terminó siendo denunciado públicamente por ser consumidor de eso contra lo cual tanto peleó.

Con esta salida vergonzosa, el ex gobernador Spitzer abrirá la puerta a un hecho inédito: que un afroamericano ciego, tal es el caso de su vice, David Paterson, ocupe por primera vez en la historia del país la gobernación del estado de Nueva York.

Foto: Clarin