cameronTodavía es una incógnita como le irá durante su gobierno al flamante Primer Ministro Inglés David Cameron, aunque, se supone que tan mal como a su antecesor, Gordon Brown, ¡imposible!, pero eso sí, ya cuenta con varios records a su favor, que por supuesto en el resultado global y general no sumarán nada a su favor en caso que las cosas no vayan del todo bien, pero llaman la atención y se han convertido en el eje de los comentarios desde su elección la pasada semana.

Con 43 años, el Tory David Cameron se ha convertido en el primer ministro más joven en asumir el cargo tras 200 años.

Otra curiosidad resulta ser el hecho que ha debido formar una alianza con los liberales demócratas para garantizar la gobernabilidad del Reino, una situación que tampoco podía pasar desapercibida ya que es la primera que se produce en 70 años tras la finalización de la Segunda Guerra Mundial. A propósito de ello, el liberal demócrata Nick Clegg, será quien desempeñará el cargo de vice premier y con quien deberá sentarse para repartir y acordar designaciones.

Y la última de las cuestiones, también insoslayable, es de alguna manera el fin de una era política para el partido laborista que durante 13 años ininterrumpidos estuvo al frente del gobierno inglés, pero en estos días debió irse casi por la puerta de atrás, para darle el lugar a una particular coalición entre conservadores y liberales, algo realmente impensado tan solo unos años atrás.

La aplastante victoria que el laborismo obtuvo allá por 1997 de la mano de Tony Blair, sin dudas, marcó un hito que hoy concluye con la salida del gobierno de uno de los artífices y socios de la misma, Gordon Brown, quien en todos estos años tuvo un papel protagónico en la economía y las finanzas, primero y luego, en el espacio político que dejó vacante su socio hace tres años.

Luego de varias idas y venidas la elección de Cameron ya es un hecho concreto con la anuencia de la Reina Isabel quien aceptó la renuncia de Brown y aceptó la sugerencia de convocar a Cameron.

Eso sí, los problemas siguen siendo los mismos y estando a la vera de una solución rápida: el enorme déficit público y los cada vez más complejos conflictos sociales de una sociedad fragmentada, ahora hay que esperar para ver si la coalición y Cameron están a la altura de las circunstancias.

Foto: Clarín