reina_isabel_ii_1Seguramente, cuando próximamente la Casa Real Británica saque algún aviso clasificado en los diarios ingleses buscando empleados para cubrir uno que otro puesto vacante que vaya quedando en el magnánimo Palacio de Buckingham, colocarán la leyenda: estómagos resfriados, abstenerse!!!! porque esta vez sí que tendrán que vérselas con la justicia.

Es que cansada, harta y hasta les diría patilluda de que todos hablen y comenten si ella se baja uno, dos o tres vasos de whiskies al día o de si su “terroncito de azúcar”, Carlos duerme en sleep o calzoncillos largos, o si sus nietos le dan algunas pitaditas a un cigarrillo de marihuana y luego les tiran el humo en la cara a algunos de los guardias reales, la Reina Isabel II decidió que de ahora en más y apenas asuman sus cargos, los empleados reales deberán firmar un compromiso por escrito en el cual se comprometen a no revelar ningún secreto de alcoba que involucre a alguno de sus familiares o allegados, porque de lo contrario se las tendrán que ver con la poco simpática cara de ella que los hará pagar por la infidencia en cuestión.

Alrededor de 200 empleados entre los que se incluyen mayordomos, cocineros y personal de limpieza de la Casa Real, serán alcanzados por esta medida que establece la firma de un acuerdo de confidencialidad.

La extrema medida llegará, para como bien les decía más arriba, evitar que algunos ex empleados vendan información o algunos souvenires que hayan “tomado prestados” del Palacio durante el ejercicio de sus funciones, tal como sucedió hace unos meses atrás cuando una prenda interior de la Reina Victoria fue subastada por la módica suma de 6.600 dólares.

Pajuera buchones, pajuera!!!!

Foto: Crítica Digital