Recuperan 59 fotos de la pared del refugio de Ana Frank
En todos los años que sucedieron a la desaparición de una de las perseguidas más emblemáticas del régimen nazi, como fue el caso de la joven Ana Frank, mucho se habló sobre su vida y los tortuosos días que debió transitar durante su “exilio” en una casa en Amsterdam, Holanda, mientras “afuera” se desarrollaba uno de los más grandes genocidios de la historia del mundo a instancias de la Segunda Guerra Mundial, gracias a que esta joven narró muy exhaustiva y conmovedoramente este proceso traumático, que le tocó sobrellevar, en un diario íntimo y personal que luego fue recuperado y claro, transformado en un símbolo de la resistencia de aquellos días.
En tanto, hoy y gracias a la incansable investigación de un grupo de restauradores, el mundo puede conocer algo más sobre el universo de Ana, pero ya no relacionado con su tragedia personal, sino con sus gustos y pasiones que eran nada más y nada menos que los que puede tener una adolescente de hoy en día, por lo artístico, porque no nos olvidemos que aunque debió madurar de golpe por sus circunstancias, Ana, era una niña cuando le tocó atravesar ese duro trance.

La recuperación de aproximadamente 59 fotos de la revista Libelle y que Ana atesoraba y pegaba en la pared de su refugio de Amsterdam para alegrarla y alejarla de tanto horror, nos permitieron saber que la joven era una apasionada del cine y sus estrellas, así como de la historia del arte.
Una demostración más de cómo gracias a los avances tecnológicos del presente se pueden desentrañar misterios del pasado.
Foto: Telegraaf
Florencia el 2 de Septiembre de 2008
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