smp.jpgUna impensadísima polémica se desató entre la serie humorística animada estadounidense Los Simpsons y los más férreos representantes de la figura del ex presidente argentino Juan Domingo Perón en Argentina, como el dirigente Lorenzo Pepe.

El programa creado por Matt Groening que ya lleva más de 19 años en el aire de cientos de países y particularmente en Argentina, las aventuras y desventuras, siendo más estas últimas que las primeras, de Homero, Bart y Cía. se emiten por el canal Telefé con un rating increíble, acostumbra y tiene como sello distintivo ajusticiar a los políticos o a alguna que otra personalidad del mundo que lo amerite, a través de la ironía de sus personajes y caricaturas.

Y en esta vuelta, fue el general Perón quien cayó en las crueles garras del cantinero Moe y los fieles visitantes de su taberna, Lenny y Carl, quienes durante su tradicional ronda de cerveza calificaron al líder del movimiento peronista de dictador y de “desaparecer” gente, terminología que en Argentina, aún hoy, despierta una extrema sensibilidad, porque se asocia al modus operandi utilizado por la última dictadura militar (1976-1982, Perón murió en 1974) para silenciar a los que se oponían a la misma. Inmediatamente, Pepe, pidió a las autoridades que regulan los contenidos audiovisuales en Argentina que prohiban la emisión de ese capítulo.

Si bien he aplaudido la creatividad de miles de capítulos de la serie, esta vez se merecen un tirón de orejas y un 0 en historia mundial por la ignorancia.

Les recomiendo, por un lado a los guionistas de Los Simpsons, leer un poco más libros de historia mundial antes de escribir los guiones para no pifiarla con los chistes y al señor Pepe, que está bien que rectifique el error, pero no que exija censura.
Debería ocuparse de cosas un poco más relevantes, como por ejemplo la reorganización del partido que su líder creó y que ahora se asemeja más a una bolsa de gatos que a un partido coherente.

Foto: Clarín