obaSe acuerdan cuando no hace mucho, en oportunidad del triunfo electoral del afroamericano Barack Obama en Estados Unidos comentamos acá en Periodismo en La Red y nos indignamos también, como consecuencia de los dichos desafortunadísimos que tuvo el premier italiano Silvio Berlusconi para con el flamante presidente electo sobre quien se refirió muy maleducada e irónicamente como una bella, joven y bronceada persona, dejando salir toda la xenofobia que lo invade y caracteriza…bueno, si eso indignó a propios y ajenos, que como usted o como yo no comulgamos con la división en el mundo y el racismo que sigue lamentablemente enquistado en muchos sectores, entonces, seguramente, se indignarán tanto o más con un dibujo que publicó el tradicional periódico de Manhattan, The New York Post, en el cual se asoció al mandatario norteamericano con un chimpancé.

El dibujo que desencadenó el escándalo y la polémica formaba parte de un chiste político en el cual aparecen dos policías en plena acción y cacería de un chimpancé al cual uno de ellos acaba de matar con un revolver y estaba acompañado por un comentario entre estos dos que decía que ahora iban a tener que encontrar a otra persona para que escriba el próximo paquete de medidas orientadas a promover un impulso económico, en clara referencia y alusión al plan que recientemente anunció el presidente norteamericano Barack Obama y tratándolo sin muchas vueltas de chimpancé por su origen racial claro está.

Pero, ¿no era que aquellos tiempos de persecución y difamación contra los negros habían terminado??? Parecería que no, porque a juzgar por este hecho que tiene justamente a la prensa como protagonista absoluta del mismo, quien, en realidad debería estar más ocupada y preocupada por comunicar objetiva y responsablemente los hechos que acontecen en el mundo, más que convirtiéndose en la portadora de tan triste y poco altruista mensaje, lamentablemente, nos demuestra que no hay muchas diferencias con el Estados Unidos de hace unas cuántas décadas atrás en el cual estos mensajes y actitudes eran cosas de todos los días. O sea, parece que en algunos aspectos los seres humanos involucionamos en vez de evolucionar y tirar todos para el mismo lado en momentos en los que las papas realmente queman.

Foto: Clarín