olmert160_080730.jpgA pesar de la negativa en un comienzo de dar un paso al costado luego de las denuncias por corrupción en su contra para no darle el gusto a sus adversarios que seguramente verían en esa decisión un sigo de debilidad, al primer ministro Israelí, Ehud Olmert, no le quedó otra que transigir ante los pedidos de su propio partido, Kadima, que se estaba ya viendo bastante afectado en sus aspiraciones electorales, por la dura posición del premier y anunció que en Septiembre próximo dejará su cargo al frente del ejecutivo israelí.

Ya no eran únicamente los acosos de la justicia y las recurrentes encuestas que lo ubicaban en el último lugar de la tabla de los populares, sino la falta de apoyo de su agrupación política que lisa y llanamente, hablando en criollo, le soltó la mano y el crecimiento en intención de voto que en el último tiempo logró la oposición, fueron la gota que rebasó el vaso y que provocaron este final ya anunciado.

La estrategia entonces será esperar hasta Septiembre, luego de la celebración de las elecciones internas de su partido, en las que por supuesto también desistió de participar y dejarle el lugar a su sucesor, para que de este modo todo el escándalo que se suscitó hace unos meses con denuncias por cobro de coimas en su contra, no sigan empañando la gobernabilidad de su partido y no se llegue a la situación límite de tener que convocar a elecciones generales, que conviertan a la contra en gobierno.

El número puesto para sucederlo sería la actual canciller Tzipi Livni y la buena es que tanto Palestinos como norteamericanos prometieron seguir en el camino por un acuerdo de paz a pesar de los cambios.

Foto: Caracol