gasrre.jpgPor segunda vez en el año y para despedirse del gobierno de Nestor Kirchner “a lo grande”, la ministra de defensa argentina, Nilda Garré, se ve envuelta en un escándalo en la cartera que dirige y que termina nada menos que con la destitución de su cargo, del general de brigada Osvaldo Montero, Jefe de Inteligencia del Ejército, por encabezar un presunto complot en su contra.

Garré es una de las funcionarias que más gozaron y gozan de la venia presidencial.
Y mucho más agrandada está ahora que encima ha sido ratificada por la presidenta electa Cristina Kirchner para que permanezca en sus funciones.

Y habrá sido seguramente por eso que una vez convencida de su continuidad, hizo uso del poder otorgado y rodó por las escaleras del ministerio la primer cabeza.

Garré recibió precisas informaciones desde la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) que Montero estaba tendiéndole una trampa para desplazarla de su puesto y justo con su peor enemigo del gabinete, el ministro del Interior Aníbal Fernández.

Y así fue que la ministra, una vez que escuchó las desgrabaciones telefónicas que le “obsequió” la SIDE, levantó el teléfono de su despacho y mandó avisarle a Montero que lo echaba por desleal.

Una mujer de armas tomar, aunque, hasta hace no muy poco se sospecha que también las vendía, pero eso es harina de otro costal, no? mmm…

Foto: Diario iopps