sarkozy-reclamjos.jpgEl presidente Nicolas Sarkozy tiene un panorama complejo que afrontar durante toda la semana. Las protestas y huelgas organizadas por los sindicatos del sector público cada vez tienen más fuerza. El mandatario francés no piensa dar el brazo a torcer y las organizaciones populares tampoco tienen intenciones de ceder en esta disputa.

Las organizaciones de trabajadores anunciaron que mañana comenzarán una nueva huelga masiva para rechazar la reforma provisional que propone el gobierno y que afecta a 500 mil trabajadores y a más de 1 millón de jubilados.

Los actos de protestas están liderados por trabajadores del transporte y del sector energético que exigen al gobierno que no derogue la legislación que estipula el sistema especial de jubilaciones. Esta es la segunda manifestación que el gobierno de centroderecha de Sarkozy debe afrontar en menos de un mes.

A los paros de esta semana que comienzan mañana a las 20 horas adhiere el sindicato de ferroviarios de la SNCF. El miércoles se suman los gremios de la RATP, del EDF y del GDF que representan a trabajadores del metro y auto buses de París, de la electricidad y del gas.

Nicolas Sarkozy dijo que no cederá a los reclamos y que continuará aplicando los planes de reforma económica que estableció para su mandato. Aunque los índices de popularidad del presidente continúan siendo altos, las medidas económicas adoptadas por el gobierno están generando oposición de distintos sectores sociales.