beba.jpgA pesar de las trabas impuestas en su propio país para que no naciera, llegó al mundo en el hospital Sant Joan de Déu de Barcelona, Izel Cabrera, la beba que es la última esperanza que tiene su hermana Erine de 4 años de curarse de leucemia.

Si bien en España, la ley de fertilización asistida que está vigente, permite a los matrimonios seleccionar embriones en casos como estos que se necesita curar a otros hijos de alguna enfermedad, al matrimonio Cabrera se le hizo muy cuesta arriba conseguir la aprobación de la comisión de reproducción asistida de Sanidad, aunque habían presentado la documentación pertinente.

Por eso, porque la salud de su hija no entiende ni espera burocracias, es que la pareja decidió viajar a Bruselas con la ayuda económica de amigos y familiares para poder realizar el tratamiento de fertilización en una clínica de allí.

Es que la última alternativa para que Erine pueda tener una vida como la de cualquier chico de 4 años, es recibir un trasplante de las células del cordón umbilical de su recién nacida hermana que es genéticamente compatible con ella.

Esperanza y lucha es lo que les sobra a los padres de Erine e Izel, pero deberán esperar un mes para que su hija sea trasplantada en el hospital de la Vall d’Hebron en Barcelona, aunque ahora sí, la espera, no será tan angustiante, porque tienen casi la cura entre sus brazos y además los médicos son bastante optimistas.

Foto: Clarin