Murió el senador Ted Kennedy y peligra la reforma sanitaria que impulsa el gobierno
Aunque con un final bastante prematuro si tenemos en cuenta que en la actualidad la esperanza de vida se ha extendido mucho más allá de los noventa años de edad, pero, por otro lado, por suerte, librándose y librando un poco a su familia que además de por su enorme trascendencia e influencia en la política de los Estados Unidos, también se ha tristemente destacado por el estigma de contar con varios de sus integrantes muertos en el marco de circunstancias violentas o en accidentes, el senador demócrata Edward Ted Kennedy, la última gran figura política viva del clan Kennedy, murió el miércoles pasado, víctima de un cáncer cerebral, sumiendo a su país y a la comunidad internacional en general que lo ha visto luchar incansablemente por los derechos humanos de propios y ajenos, en una profunda tristeza, porque políticos de esa talla y con esa total entrega sabemos son muy difíciles de encontrar…
Edward o Ted no escapó del mandato familiar y supo ser al igual que sus hermanos, John Fitzgerald Kennedy y Robert Kennedy, ambos víctimas de atentados, una reconocidísima figura política de su país que durante 47 años ininterrumpidos se desempeñó como representante del pueblo ocupando una banca en el Senado.
En tanto y muy lamentablemente, en el caso de Ted, no se cumplió lo que anuncia el popular dicho que reza que nadie se muere en la víspera, porque justamente en el momento que más lo necesitaba su partido (Demócrata) y más especialmente el presidente de su país, Barack Obama, para avanzar en las reformas más progresistas que su gobierno impulsa, como ser la reforma del plan sanitario y la creación de un seguro de salud en el cual ni un solo norteamericano quede fuera y que estaban en su punto más álgido de discusión por estos días, Edward, un luchador histórico y nato en la materia, encontró la muerte primero que no le permitirá concretar lo que el muchísimas veces denominó como la causa de su vida.
Aunque tanto el presidente Obama, como el resto del partido esperan que la muerte de Kennedy llame a la reflexión de quienes se presentan en contra del proyecto, lo cierto es que con la desaparición del senador el escenario se ha vuelto aún más difícil porque el partido perdió la mayoría de 60 votos que necesitaban para que la oposición republicana no bloquee la iniciativa.
Así que una buena parte de los norteamericanos llorarán al hombre y al político, pero también a la posibilidad histórica que todos puedan acceder a una atención sanitaria sin excepciones ni distinciones.
Foto: Crítica Digital
Florencia el 28 de Agosto de 2009
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