bicentenariEstoy totalmente convencida que ni hasta el organizador más optimista esperaba que los eventos y festejos especiales que el gobierno argentino dispuso para celebrar el Bicentenario de la Patria Argentina lograsen la multitudinaria convocatoria que tuvieron y mucho más con el escenario de fondo en el cual se daban: un fin de semana largo con los dos días laborables siguientes al sábado y domingo, feriados, ya que al día lunes, el gobierno ya lo había decretado festivo también junto al tradicional del día 25.
Es decir, todo hacía pensar que los que no habían podido escaparse hacia algún lugar turístico, dirían presentes tanto en la Plaza de mayo como en la Avenida 9 de Julio, donde se concentraron la mayor parte de los actos, sin embargo, ¡oh! sorpresa, parecía que nadie se había ido a ninguna parte a descansar aprovechando tantos días libres, ya que las familias enteras y los jóvenes se volcaron masivamente a las calles para festejar el cumpleaños número 200 de la Patria y por que no también para disfrutar de las atracciones que el gobierno había venido preparando durante largo tiempo.

De acuerdo a los historiadores argentinos y a aquellos argentinos que ya tienen unos cuantos años en su haber no existen registros en la historia del país de una fiesta patria tan convocante.

Según el testimonio de los propios argentinos parecía que estaban viviendo de pronto en otro lugar del mundo, sin hechos delictivos ni de violencia, con la gente alegre, bailando, riendo y comiendo por las calles, sin tener que preocuparse si a su lado alguien les quería robar o hacer algún otro daño, como es recurrente en la Argentina de todos los días.

Para quienes la sorpresa fue enorme también, pero en otro orden de cosas y aún más, todavía se están pellizcando unos a otros, fue para los propios organizadores que ni en el mejor de los sueños se imaginaban que seis millones de personas participarían de los recitales y de los desfiles organizados y del Paseo del Bicentenario.

Es una realidad que las propuestas ofrecidas como ser los desfiles militares, las degustaciones gastronómicas, el desfile artístico de la compañía teatral Fuerza Bruta con más de dos mil artistas en escena, los fuegos artificiales, los recitales de artistas como Fito Páez, Soledad, el Chaqueño Palavecino, entre otros y los shows en 3 D sobre el Teatro Colón y el Cabildo eran de primerísima calidad, pero claro, con el creciente malestar social y las turbulencias políticas entre oficialismo y oposición que dominaban la escena argentina nada hacía pensar que la gente tuviese esa fabulosa respuesta positiva de unión y ganas de celebrar a pesar de todo.

Una gran felicitación a los organizadores, pero principalmente a los argentinos que demostraron a sus representantes que se puede estar a la altura de los acontecimientos.

Foto: Clarín