pesar que por estas horas tiene lugar un cuarto intermedio hasta el día lunes, la verdad, que el panorama, a una semana ya de iniciado el diálogo, no se presenta para nada alentador en cuanto a que puedan arribar pronto a un acuerdo que destrabe el conflicto que los viene enfrentando desde hace ya varios meses.

Aunque tanto desde las huestes de Morales, como desde las de los prefectos aseguran que en estos ocho días de diálogo han avanzado en algunas cuestiones que los separaban, todavía no ha habido acuerdo sobre los temas más sensibles y que han sido el detonante de la escisión del país primero y luego de la extrema violencia que tuvo lugar hace pocas semanas en la Nación Boliviana.

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El proyecto de reforma constitucional de Morales, absolutamente en la vereda de enfrente a las aspiraciones autonómicas de los prefectos y la distribución de las regalías por la explotación del petróleo, siguen siendo las principales trabas para lograr el acuerdo.

En tanto, la firmeza y la seguridad con la cual ambos defienden sus posturas en la mesa de negociaciones, hace suponer que la sintonía va a tardar en aparecer y me remite a la extensa pelea que mantuvieron campo y gobierno argentino hasta hace muy poco respecto del tema del impuesto a las retenciones móviles.

Foto: EFE