evo.jpgA tan solo tres días del referéndum autonomista que se llevará a cabo en el departamento de Santa Cruz de la Sierra en Bolivia, el presidente Evo Morales decidió, ante el fracaso de las negociaciones para que depongan la celebración de esta consulta popular que su gobierno considera ilegal, responder al desafío de la oposición con la estatización de la compañía Telefónica y de tres empresas petroleras.

Si bien la nacionalización de las mismas es parte de una promesa electoral de Morales y que completa las realizadas hace justamente dos años atrás, también en un día del trabajador, sin dudas es también una maniobra del mandatario para demostrarle a su pueblo y al resto de la comunidad internacional quien es el que manda (muy a lo Chávez, no quedan dudas del efecto que está produciendo esta junta) en Bolivia y reafirmar así su poder.

Ante un buen número de bolivianos que se acercaron al acto que el gobierno armó para celebrar el día internacional del trabajo, Evo, armó un show aparte en el cual firmó en vivo y en directo ante la multitud que lo ovacionaba y hacía flamear incansablemente las banderas bolivianas, los decretos de nacionalización de la empresa de telefonía ENTEL, que controlaba la italiana Euro Telecom y de las petroleras Chaco, Filial de Panamerican Energy, Andina, controlada por Repsol-YPF y Transredes perteneciente al grupo Ashmore-Shell.

De los cuatro casos, el único que logró hacerse con la buena voluntad de la empresa, fue el de la española Repsol YPF, el resto, como no hubo un acuerdo con las compañías. se llevará a cabo a la fuerza, incluso ya las autoridades que velan por la seguridad han tomado las plantas para asegurarse el traspaso.

Foto: Los Tiempos