El medico de Michael Jackson cada vez más complicado en la muerte del Rey del Pop
Una vez más aquellos conocidos como “los amigos del artista”, aquellos que empiezan a estar cuando el dinero y la fama abundan, habrían sido aparentemente los responsables de la intempestiva muerte del cantante, músico, compositor y bailarín Michael Jackson.
Hace más de dos semanas atrás, el mundo entero, porque ciertamente Jackson era de esos artistas que hasta en los lugares más recónditos del planeta tierra alguna vez se escucharon sus canciones, quedó absorto y generalmente muy triste luego de conocerse la noticia de la muerte de quien supo convertirse en la década del ochenta a fuerza de talento y convocatoria en el rey del Pop, porque por un lado y objetivamente, Jackson, era un hombre todavía muy, muy joven para morir, 50 años tenía, cuando la expectativa de vida ya supera en el mundo los 80 y en segundo lugar, porque más allá de las excentricidades a las cuales nos tenía acostumbrados el artista y de sus sabidos problemas de piel como consecuencia de padecer vitíligo, nada pero nada, hacía suponer su tan repentino desenlace fatal.
Desde el 25 de Junio hasta el día de hoy, se tejieron una innumerable cantidad de hipótesis para explicar su muerte, sin embargo, la que más fuerte está sonando entre los responsables de la investigación, la Policía de Los Ángeles y la Agencia de Lucha contra el Contrabando y el Consumo de Drogas del Departamento de Justicia de Estados Unidos (DEA) y la familia de Jackson, es la de homicidio culposo que tendría a su médico personal, Conrad Murray en el centro de las sospechas porque habría sido este quien le habría suministrado al cantante tiempo antes de muerte, un poderosísimo anestésico conocido Propofol.
Según la mayoría de los expertos, el Propofol es tan pero tan fuerte que su administración supone un gran cuidado, a tal punto que la legislación norteamericana permite que el mismo sea utilizado únicamente en los hospitales antes de las cirugías. Entonces, es fácil deducir que además de revestir un acto absolutamente irresponsable de parte del médico de Jackson y que atenta ciertamente contra el deber ser de su profesión, si se demuestra tal como se sospecha que le suministró Propofol, la justicia estadounidense le caería duramente sobre sus espaldas.
Lamentablemente, los avances de la investigación nos demuestran que la de Jackson fue una muerte evitable y que tendría a uno de los amigos de la fama, esos que dicen a todo que sí aún a sabiendas de las nefastas y dolorosas consecuencias que sus actos puedan tener como único y absoluto responsable de la muerte de Michael Jackson.
La familia y la justicia obviamente prometen ir hasta las últimas consecuencias con la investigación.
Foto: eaprende
Florencia el 17 de Julio de 2009
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