Adiós querido Duron, Hola Intel Core 2 Duo, y una mudanza que me dio un gran dolor de cabeza gracias al lugar donde hice las compras y reparaciones. Esta semana, el lunes por la noche para ser más preciso, mi vieja computadora (de unos dos años y medio de edad), un AMD Duron corriendo a 800 MHz de velocidad y con 128 MB de memoria Ram, dejó de funcionar misteriosamente. La placa madre se había quedamado o roto (aún no se sabe con certeza).

La cuestión, es que estuve 4 días sin PC, accediendo a Internet desde otras máquinas para al menos no perder contacto de los proyectos online que tengo, cosa que se hacía una verdadera molestia, porque no contaba con las herramientas de desarrollo ni la comodidad de estar en mí PC.

Ante el grave diagnóstico que me dieron los técnicos del local informático al que llevé la PC el martes (tardaron un día en dármelo, o sea, el miércoles por la tarde), me vi obligado a comprar una nueva, dado que no tenía garantías acerca de su sobrevivencia además de que hacía falta más tiempo (al menos 7 días)… finalmente 48 horas después, y tras algunos pequeños conflictos y demoras con los técnicos (me di cuenta de que cada vez se le tiene menos fé a los clientes, más allá de si saben o no de tecnología), logré conseguir la nueva máquina y comenzar a ponerme al día.

La desconfianza hacia los clientes y la ineptitud de los propios técnicos y vendedores

Por suerte, nada de la información de la vieja Duron se perdió, y fue posible migrarla. La mudanza de los correos electrónicos fue precisamente uno de los temas mal tratados… y cuento lo que pasó: me llaman del soporte, para consultarme debido a que habían virus en muchos de los mails. A eso, yo les respondo: “no hay problema, pasen los archivos de los correos, y luego yo me encargo de eliminarlos -ya sé cuáles son las carpetas donde residen la mayoría de los gusanos-”, les dije. “No podemos hacer eso, no podemos entregar una PC con virus” me dice la voz del otro lado… insistí… y luego pensé ¿para qué carajo me llamaron? La cosa es que migrarían los correos sin virus, tras escanearlos con algún programita.

El viernes, el día en que debía estar lista la PC, decido comunicarme para ver si podía pasar a retirarla. Pregunto por los correos, y me dicen que no pudieron migrarlos porque estaban infectados con virus. “Aguarde que consulto con soporte”, me decía cada dos por tres la simpática operadora. Finalmente, con mi segunda aprobación, haciéndome responsable (porque a la primera no me dieron ni cinco de pelota), optaron por migrar toda la información independientemente de la presencia de virus. La burocracia inepta está en todos lados. Me avisaron que con este imprevisto, la PC demoraría 2 horas más en estar disponible… a la media hora ya estaba… el hecho de que haya sido yo quien se comunicara para ver el estado de la PC me molestó bastante.

Una mala experiencia en el supuesto mejor lugar de La Plata

Se supone que este local donde lo tramité todo es el más importante y serio de la ciudad donde vivo (La Plata), o en todo caso aparenta serlo, con estacionamiento propio y varios globos en su entrata para festejar la navidad y los eventos de fin de año.

Cuando finalmente entré al local para buscar mi PC, porque si esperaba a que me la trajeran ellos, se demoraría aún más (me lo dijeron los propios vendedores), tuve que aguardar 20 minutos de reloj a que hicieran una factura que tranquilamente podría haberse hecho durante el tiempo adicional que tuve que aguardar por la falta de confianza y compromiso para conmigo, el cliente.

Lo peor de todo, es que sin ganas de revisar el equipo allá (simplemente escuchando el bla… bla… bla… de los vendedores), empecé a abrir las cajas en casa y me encontré con que la lectora/grabadora de CD que tenía en el viejo Duron no había sido pasado a la computadora que recién compré, cosa que había pedido. Llamé al otro día para reclamar, porque ya era tarde el viernes, pero el coordinador del soporte se había ido, así que el lunes van a llamarme para resolverlo, seguramente proponiéndome hacerlo a su modo.

¿Estoy contento con mi nuevo Intel Core 2 Duo, con 512 MB de Ram, y una placa gráfica de ATI? No, el enojo me sacó las ganas de festejar la compra, que no salió nada barata, porque de eso, sí se preocuparon. Me cobraron por absolutamente todo, desde la migración de datos y la lectora que no pasaron hasta el mouse, siendo yo un cliente desde hace más de un año y medio. No soy un fanático ni un desesperado de los descuentos, pero dadas las circunstancias, un regalito hubiera caído bien… ¿a quiénes no les gustan las cosas que vienen gratis, por pequeñas que sean? Esos detalles son también una técnica de buen marketing ;)

Perdí todo el día viernes, por la ineptitud (o falta de interés) de varias personas “capacitadas”… pero ¿qué otra cosa me quedaba por hacer? Vale decir, que ésta fue la primera vez que experimento una situación así, tanto de mal rendimiento técnico como de necesidad por tener el equipo en mi poder, todo al mismo tiempo. Terminé el día con un gran dolor de cabeza.

Esta situación que estoy describiendo que me pasó, no es algo único de este lugar, sino que sucede en muchos grandes comercios y también en los pequeños, donde las garantías de tener una PC o una reparación en la fecha fijada suele moverse bastante. También, da asco ver a veces el trato que se da para con gente que no está familiarizada con la tecnología, ya sea al momento de interesarse por una PC o consultar por un servicio de Internet.

Menos mal, que estas compras se hacen generalmente cada dos o tres años. No obstante, en mi caso, surgió porque no tenía otra opción. La PC es mi fuente de trabajo, y en consecuencia, no puedo quedarme ni siquiera un día sin tecnología sin que ello afecte las cuentas que tengo a fin del mes y de las que nadie se salva, más aún cuando estamos en el cierre del año.