kirchner_cristina.jpgEl matrimonio Kirchner todavía hoy miércoles se debe estar restregándo los ojos el uno al otro y preguntándose si siguen soñando o si lo que vivieron el domingo pasado fue real o parte de un lindo sueño.

Sí, fue real, Nestor no te aproveches y deja de pellizcar a Cristina que se va a ir a quejar con el Jefe de Gabinete.

Fueron dos, los kirchneristas que el domingo, pero en distintas provincias argentinas, Mario Das Neves en Chubut, al sur de Argentina y Jorge Capitanich por Chaco, en el norte, fueron elegidos gobernadores.

La victoria del primero fue aplanadora y aunque la del segundo fue por la mínima diferencia, el gobierno nacional vivió las victorias como propias.
Que no solo dejan a la candidata oficial en una posición inmejorable en esas provincias de cara a Octubre, sino que para Kirchner tiene un sabor especial ganar en su lugar, en el sur y más cuando en agosto tuvo que sufrir una cruda derrota en la provincia más austral del país, Tierra del Fuego y encima en manos de una aliada de su acérrima enemiga Lilita Carrió.

Y un plus más está dado porque las dos provincias supieron ser durante mucho tiempo bastiones del radicalismo.

Después del bochorno de Córdoba, solo este sonado triunfo y doble les devolvió el color.
Faltó que el triunfo de Racing ante Vélez, equipo del cual es fanático el presidente argentino, hubiese sido el domingo y no el sábado para sí ser un domingo perfecto para el matrimonio presidencial argentino.

Foto: Periodista Digital