hombre_computadora.jpgEn una medida que sienta un peligroso precedente en el país, una jueza en Argentina falló en contra de que violar la correspondencia electrónica sea un delito.

Para esta jueza, que yo ingrese en la cuenta de e-mail de otra persona y saque de allí información que luego usaré para perjudicarla en un juicio, por ejemplo, se trata de un “caso atípico”, tal como lo definió en su fallo.

El polémico dictamen es producto de una denuncia de un abogado argentino que recayó en el juzgado de la jueza Ana Elena Díaz Cano. Esta persona denunció que alguien leyó sus e-mails y de ahí sacó información que utilizó en contra suya en un juicio por una cuestión familiar en su contra.

Si bien la doctora Cano reconoció entre sus argumentos que se había visto seriamente comprometida la privacidad del denunciante, el hecho que se metan en la casilla de correo electrónico y lean sus mensajes, no tiene un encuadre legal hasta el momento y por eso no puede ser penado.

Me parece una locura, que se siente un precedente de este tipo en el país.
Desde hace un par de años a esta parte, el e-mail se convirtió en una herramienta formal e informal de comunicación, sustituyendo casi por completo a la tradicional carta manuscrita.
Por eso es ridículo que la justicia no aggiorne sus criterios, ante el vacío legal que existe respecto de este tipo de casos, todavía, en la legislación argentina.

Pero a pesar de esto, igualmente, creo que la justicia debería estar más cerca de la gente y con los pies en la realidad, no únicamente con los ojos posados en los artículos de los Códigos.

Foto: Comercializadora San Juan