berlus.jpgDos de los países europeos que más inmigración ilegal recibieron en los últimos años, son sin dudas España e Italia.
Incluso el tema llegó a ocupar un lugar preferencial en la agenda de los candidatos en las últimas elecciones generales que se celebraron en ambos países, por ser una de las máximas demandas y deudas que tienen con sus ciudadanos, quienes piden la regularización de esta situación, como consecuencia de los crecientes casos de inseguridad protagonizados por los ilegales y también tuvo mucho que ver la crisis económica, que repercutió en la oferta de trabajo para los ciudadanos, que de pronto se encontraron con que un buen número de personas que no tienen sus papeles de residencia en orden están trabajando y ocupando puesto de trabajo.

En el caso de España, por ejemplo, acaban de anunciar un importante endurecimiento que acelerará los tiempos de expulsión de aquellos inmigrantes que no tengan papeles.
Desde el gobierno justificaron que si no tomaban esta medida se producirá una avalancha incontrolable de ilegales entrando al país.
En tanto, la rigurosidad que les comento, también alcanzó a las promesas del presidente español, José Luis Rodrpiguez Zapatero, de ser más condescendientes cuando se trate de inmigrantes argentinos por los lazos comerciales y de amistad que los une con el país latinoamericano, ya que en los últimos días se bloqueó el ingreso de 20 argentinos en el aeropuerto barcelonés El Prat.

Y en Italia, con la vuelta de la derecha de la mano de Silvio Berlusconi, tras arrasar a la izquierda en las últimas elecciones y coronarse como primer ministro del país, también se esperan medidas similares y aún más restrictivas para este grupo, conociendo de antemano la mano dura que prometió Il Cavalieri durante la campaña electoral.

Foto: La Capital