inseg.jpgSin dudas las encuestas son un buen termómetro que los políticos utilizan para medirse, conocer las demandas de la sociedad y mucho más, si estas se hacen fuera de campaña, donde hay una menor predisposición en ellos a la manipulación de los números, resultando siempre más creíbles al no mediar un interés electoral.

Y esto es justamente lo que ocurre con la encuesta encargada por la presidenta electa Cristina Kirchner al Centro de Estudios de Opinión Pública (CEOP), sobre cuáles son los temas que más preocupan a los argentinos.

Tras la medición surgió que la principal preocupación de los argentinos sigue siendo la inseguridad con un 73%, pero lo más llamativo resulta ser que esa preocupación creció catorce puntos desde la última vez que los argentinos fueron consultados, antes de las elecciones y ni siquiera hizo un mes de eso. Le siguen la educación (28,6%), el desempleo (23,8%), la salud (17%) y la inflación (16,3%).

Toda esta percepción de violencia del ciudadano argentino no es falsamente creada o inflada desde los medios de comunicación, como alguna que otra vez argumentan los dirigentes políticos, escapándole a la cuestión, sino que ahora un relevamiento del Ministerio de Justicia avala esta sensación permanente que vive el argentino de creer que será la próxima víctima.

Y que no digan que es una sensación, ya que los asaltos violentos aumentaron un 17% respecto del año anterior, según este informe.

La nueva presidenta ya tiene los datos sobre su escritorio y es una cifra muy contundente como para subestimarla.

Foto: Infobae