bergo.jpgSí, ya no hay más dudas que el acercamiento de la recientemente electa presidenta de los argentinos Cristina Kirchner, con las autoridades eclesiásticas de su país y especialmente con el Cardenal Jorge Bergoglio, es un hecho.

El cardenal y presidente del Episcopado, quien prácticamente desde que Nestor Kirchner asumió la presidencia allá por el 2003, se mostró siempre crítico de su gobierno, vio con buenos ojos el cambio de timón que la senadora y futura presidenta tiene pensado darle a esta continuidad de gobierno, por lo menos en lo que hace al diálogo con los distintos sectores de la sociedad, incluida la Iglesia, algo que su marido evitaba.

Entonces le envió una fuerte señal de apoyo: una carta felicitándola por su triunfo y el compromiso de la iglesia Argentina a orar por su gestión.

Por ahora parecería ser que la relación que si bien no es ya de amistad, está en la etapa en la cual los rivales no se agreden, es mása se felicitan, pero sí se siguen midiendo.

Esta semana durante el plenario de obispos que se desarrollará en la localidad de Pilar se cree se terminará por decidir el pedido de una entrevista a la nueva mandataria y así avanzar en el proceso de reconciliación.