solda.jpgFiel al polémico destino que le imprimió a su presidencia con cada una de sus decisiones, principalmente en lo que respecta a la política antiterrorista que implementó luego del ataque del 11 S, el presidente norteamericano, George W. Bush, a pocos meses de dejar el cargo que ocupó durante dos mandatos consecutivos, se despide con otra decisión que despierta la polémica sin dudas.

Luego de 51 años, un presidente de los Estados Unidos vuelve a firmar la autorización para la condena a muerte de un militar, el último caso data de 1957 y fue avalado por el presidente de ese entonces, Dwight Eisenhower.

Según establece la ley norteamericana, a diferencia de lo que ocurre en las cortes civiles, cuando un militar es condenado por x delito y es plausible de la pena capital, solamente el presidente en ejercicio puede autorizarla y esto es finalmente lo que ocurrió con el caso del soldado raso Ronald A. Gray, quien fue juzgado y condenado en el estado de Carolina del Norte a 3 y 5 cadenas perpetuas por reiterados asesinatos y violaciones, de los cuales reconoció dos y cinco, respectivamente, entre 1986 y 1987.

En tanto, en 1988, una corte marcial, decidió por unanimidad su condena a muerte.
Y por estos días la petición llegó a manos de Bush a quien ya sabemos que no le tiembla para nada el pulso cuando de muertes se trata y dio vía libre a que se ejecute la máxima pena contra Gray, quien ahora con un dictamen firme esperará que llegue su hora en el Cuartel Disciplinario federal de Fort Leavenworth en Kansas.

Foto: ABC