Un nuevo problema pero que esta vez lleva puesto polleras, pone de vuelta entre las cuerdas al mandatario boliviano Evo Morales. Aunque vale aclarar que lo de las polleras nada tiene que ver con algún lío sentimental que involucra al presidente de Bolivia, por el contrario, hasta ahora nada tenemos para decir aquí al respecto (pero ojo, solo porque no nos ha dado motivos…todavía), sino que una vez más es el complicado presente político que atraviesa su país el que lo tiene a mal traer.

La semana pasada fue el triunfo de la oposición en Tarija, el cuarto municipio en lo que va del año que reclama su autonomía respecto del poder central y hoy es el triunfo de la campesina quechua Sabina Cuéllar, quien alguna vez supo formar parte de sus filas, la que le asesta un duro golpe a su gobierno, tras derrotar al candidato de Evo, Walter Valda, en la elección que dirimía al nuevo gobernador del municipio de Chuquisaca.

cuellar_bolivia_1.jpg

La flamante gobernadora electa ya le ha dado muestras al oficialismo que aunque vista polleras, piensa llevar su gestión como si calzase pantalones, anunciando como primera medida de gobierno, la convocatoria de un nuevo referéndum que tendrá como objetivo recuperar la tradición perdida allá por el siglo XIX, cuando Sucre perdió en manos de La Paz, su condición de capital.

Pero aquí no se terminan los dolores de cabeza para Morales, porque además, Cuéllar, se sumaría a la moda autonomista, dejándolo cada día más solo.

Foto: Télam