francia El país de Francia ocupa y ha ocupado siempre una de las posiciones más relevantes a nivel planetario. Este pequeño país no es sólo un Estado rico y poderoso, si no también cuna de una de las expresiones culturales más especiales, interesantes y refinadas. A lo largo de todo su territorio, Francia nos muestra un perfil único que se construye a partir de identidades definidas y significativas. Contando con una capital que es ciudad meca del turismo internacional, Francia es sin dudas uno de los países a visitar cuando uno quiere disfrutar experiencias inolvidables.

La República de Francia forma parte de la parte occidental del continente europeo, siendo uno de sus más claros representantes. La población de este país es de más de 65 millones de habitantes, siendo uno de los países más densamente poblados de Europa. Su capital, París, es centro turístico, cultural, político y económico del mundo y se localiza al norte del territorio. Bañada tanto por aguas del Océano Atlántico como por las aguas del Mar Mediterráneo, Francia cuenta además con un clima oceánico agradable que en invierno puede convertirse en un clima áspero pero siempre sobrellevable. Obviamente, Francia cuenta con una de las historias más ricas y complejas de Occidente, habiendo pasado por cada período histórico como uno de los territorios más interesantes y poderosos de Europa.

Hay siete regiones mayores que dividen y organizan a grandes rasgos el territorio francés. El más importante de ellos, aunque no en términos de tamaño, es el conocido como Ile de France, sede de la capital y el área metropolitana de la misma. Francia del norte incluye a subregiones como Calais y una porción de Normandie y es una de los espacios más dañados históricamente por guerras con diversos enemigos. El noreste de Francia agrupa a Alsacia, Lorena y otros espacios de gran diversidad cultural. El oeste es el lugar donde la herencia celta se siente con mayor fuerza. Por su parte, Francia central es una vasta área agrícola donde la industria vitivinícola es el mayor atractivo. Finalmente, el sur se divide en sudeste (con acceso a las hermosas playas mediterráneas) y sudoeste (aquella en la que los Pirineos han permitido construir algunos de los complejos turísticos más importantes del mundo). No podemos olvidar de mencionar que Francia también cuenta con numerosos territorios en ultramar y algunos de ellos son la Isla de Guadalupe, Martinica y la Guyana Francesa, entre otros.

Como es de público conocimiento, la riqueza de Francia descansa en lo maravilloso y moderno de sus ciudades como también en lo tradicional y pintoresco de sus áreas rurales. En este sentido, lugares como París, Lyon, Niza, Nantes, Marsella, Bordeaux y Cannes ofrecen las más variadas propuestas de entretenimiento y cultura. Pero a su vez, a lo largo de sus rutas y campos, Francia también sabe ofrecer increíbles experiencias donde la historia, la tradición y el folklore son ciertamente diferentes a los de la ciudad. Lo mejor de Francia es, entonces, que permite a todos conocerla a fondo sin importar presupuestos, preferencias e intereses. Su riqueza es tan compleja y variada que todos estamos invitados a descubrirla.