El día 15 de Agosto de 2008 pasará a la historia política paraguaya como el día en el cual un ex obispo asumió la presidencia de Paraguay y el tradicional Partido Colorado, por primera en 61 años, no recibió el poder de parte de otro compañero de la agrupación, poniéndole punto final a una hegemonía de seis décadas consecutivas al frente del ejecutivo paraguayo.

El ex representante de la iglesia, Fernando Lugo, quien hace unos meses se consagró presidente de Paraguay con una importante diferencia a su favor, es el responsable del viraje en la dirección política de su país hacia la izquierda, algo que no ocurría desde hace mucho tiempo y claro está, que terminó por convertir a este acontecimiento en el centro de las miradas y el hecho político más importante del día, internacionalmente hablando, para América Latina, porque allí se dieron cita nueve presidentes extranjeros (de Argentina, Venezuela, Bolivia, Uruguay, Brasil, Ecuador, Chile, Taiwán), el príncipe de Asturias, heredero del trono español, Felipe de Asturias y miles de personas esperanzadas, que no querían perderse este hito y apoyar a quien parece ser está decidido a ponerle un coto a décadas de corrupción, protagonizadas por el Partido Colorado.

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En un emotivo discurso que aplaudieron las presidentas de Chile Michelle Bachelet y de Argentina Cristina Fernández de Kirchner, compañeras de asiento en el palco de invitados especiales al acto de asunción del nuevo presidente que se celebró en la explanada del Congreso nacional, Lugo, alejado ya de la Iglesia por una suspensión en su cargo pastoral, prometió ser implacable en la lucha contra la corrupción.

Así Lugo se suma a la buena cantidad de mandatarios de la región, cercanos a la izquierda y que en sus respectivas asunciones prometieron un cambio y luchar contra la pobreza. De Argentina y Bolivia sigo esperando, espero que con Paraguay no pase lo mismo….

Foto: Télam