juan-carlos-i-rey-de-espana.jpgSi algo más le faltaba a la familia real española para afirmar la fuerte resistencia hacia la monarquía que está aflorando desde algunos sectores de la sociedad, era la decisión del ayuntamiento de Berga, en Barcelona, de retirar de la sala de plenos un cuadro con un retrato del rey Juan Carlos y sustituirlo por el escudo de la ciudad.

Si bien el alcalde de Berga intentó poner paños fríos a la polémica que despertó semejante decisión, aseguró que lo último que querrían es perjudicar a la comunidad de Berga y Cataluña y de mediar una decisión legal rectificarán la resolución.

La medida llega justo en el peor momento de fama de la institución monárquica española, tras la polémica por la quema de fotografías del rey en un acto de independentistas catalanes en Girona y de otras expresiones en contra.

Es prácticamente imposible no relacionar este hecho con todo lo que vino sucediendo, más allá que esta decisión del municipio de Berga haya sido anterior al escándalo de Girona.

Sin dudas y a pesar que las autoridades de Berga quieran disimularlo la medida es una absoluta declaración en contra de la institución monárquica, para prueba, basta con leer el argumento de la moción que afirma que la monarquía va en contra de los principios democráticos y por ello la fotografía del rey debe ser retirada. Más claro, échenle agua…