anglicana.jpgPareciera ser que las iglesias, cualesquiera sea su color y opción de fe, andan con unos cuantos problemas.
La Iglesia Católica Apostólica Romana cada día está más en la cuerda floja respecto de su relación con los fieles, como consecuencia de las rígidas posturas gestadas en su máxima autoridad el Papa Benedicto XVI, quien decidió ir una a una reponiendo las antiguas y estrictas tradiciones, como así también reforzar la intransigencia en algunas cuestiones como no
permitirle la comunión a los católicos divorciados.

Y a esta ola, se suma la Iglesia Anglicana, quien deberá enfrentar, sin lugar a dudas, un tremendo problema interno, luego de la decisión de sus máximos líderes de permitir que las mujeres puedan consagrarse como obispos.

Semejante permiso ocasionó el primer cisma y podría significar también la primera gran escisión dentro de la misma en el siglo XXI ya que 1.300 sacerdotes amenazan con irse a dar los sermones a la Iglesia Católica. Además, claro está, de producir un tremendo enojo dentro de esta última, alejando cada vez más la posibilidad de una reconciliación.

La verdad que resulta increíble que las iglesias todavía no puedan llegar a la madurez mental de poder avanzar en cuestiones de género o civiles que ya hace muchos años son aceptadas en distintas áreas en el mundo entero.
No me canso de repetir que con estas actitudes y decisiones no hacen más que alejar a los fieles.

Foto: Clarín