violencia-en-paris.jpgParís se sumerge en la violencia. Los barrios de los suburbios de la capital francesa fueron el escenario de dos noches de disturbios en donde cientos de jóvenes se enfrentaron a las fuerzas del orden.

Los conflictos comenzaron como consecuencia de la muerte de dos adolescentes Moushin de 15 años y Larami de 16 años, que perdieron la vida el domingo pasado en un accidente cuando chocaron contra un móvil policial. La lentitud de la investigación y las denuncias de los vecinos sobre la fuga de los policías luego del accidente, fueron los desencadenantes de los disturbios.

Por segunda noche consecutiva se registraron enfrentamientos. Ayer los conflictos se extendieron desde Villiers-le-Bel a otros barrios como Sarcelles, Cergy, Garges-les-Gonesse, Goussainville y Ermont. Esta ola de violencia, que hace recordar a los enfrentamientos en los suburbios del año 2005, se diferencia porque en este caso en los ataques se utilizaron armas de fuego.

Los conflictos de las últimas dos noches dejaron un saldo de seis detenidos, 82 policías heridos, más de 60 vehículos destruidos y cinco edificios públicos incendiados. El primer ministro francés, François Fillon calificó como criminales a los jóvenes que participaron de los disturbios.

El Presidente Nicolas Sarkozy, que se encuentra en China, informó que se reunirá con las familias de las víctimas del accidente y que también visitará a los policías y bomberos heridos durante los disturbios que azotaron los suburbios.

Estos barrios periféricos de París están marcados por la exclusión, el desempleo y la pobreza. Esta situación marginal que no se ha modificado en nada desde los conflictos del 2005, los ha convertido en verdaderos polvorines propicios para que se desencadenen olas de violencia.

Foto: Reuters