Sin lugar a dudas la experiencia es uno de los valores más preciados a la hora de aplicar en cualquier empleo, es decir, cuanto mayor sea el conocimiento que una persona ostente acerca del trabajo por el cual aplica, mayores serán las chances que existirán para que se pueda quedar con el mismo.
Si bien esta cuestión en algunos ámbitos laborales o empresas no resulta determinante, lamentablemente, para aquellos jóvenes que no tienen suficiente experiencia, pero sí ganas de aprender y el ímpetu que solo la juventud puede dar, es una realidad que está dominando en casi todo el universo laboral.

Por supuesto que la experiencia es buena pero también es muy bueno el aporte genuino y fresco que los empleados más jóvenes pueden aportar a una empresa, los cuales, junto a los de los empleados más experimentados le imprimirán el equilibrio justo y necesario que el negocio necesita para seguir adelante con miras hacia el futuro…

Por esto mismo es que el reciente informe que ha difundido la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y que da cuenta de un aumento récord del desempleo juvenil en el mundo, fue un baldaso de agua frían que de alguna manera desanima ese escenario de renovación y equilibrio que aportan los trabajadores más jóvenes.

De acuerdo a lo que señala el Informe Tendencias Mundiales del Empleo Juvenil 2010, presentado ayer por la OIT en Ginebra, la tasa de desocupación juvenil pasó de ser de 11,9 % en el 2007 a 13 % en el 2009 y aquí viene lo peor: los analistas ya advirtieron que el número se incrementará aún más en este 2010.
Se trata del récord más triste que en materia de empleo se ha producido en el mundo entero en los últimos veinte años.

Otra triste noticia que surge del mencionado informe es que la dificultad resulta ser mucho mayor en el caso de las mujeres jóvenes, siendo la desocupación del género femenino de 13,2 % frente al 12,9 % de los varones.

La elevada tasa, incluso, ha llevado a los expertos a hablar de una generación perdida, la que va entre los 18 y 24 años de edad, bastante difícil de revertir por cierto si se tiene en cuenta que estos hacen de todo por pertenecer pero reiteradamente las puertas se les cierran.

Foto: el rancahuaso