cris.jpgContra todos los pronósticos, la presidencia de Cristina Kirchner, parecería ser que a diferencia de la de su marido contaría con la sagrada bendición de la Iglesia.

La flamante presidenta electa de Argentina tendría la intención de mejorar la tensa situación que la cúpula eclesiástica mantiene con su marido Nestor, casi desde el comienzo de su gestión allá por el año 2003.

O será que la futura mandataria cree que para poder gobernar la Argentina y llegar a buen puerto se necesita de la ayuda de Dios?

En fin, mitad broma mitad verdad, lo que sorprende es que todavía ni siquiera su marido se levantó del sillón de la Rosada y ella ya le empezó a enviar algunas señales a la Iglesia de que estaría dispuesta a fumar la pipa de la paz.

Y como no podía ser de otro modo, “los dueños del perdón” terrenal, no fueron para nada indiferentes e incluso habrían visto con muy buenos ojos, primero su pronunciamiento en contra del aborto y luego su discurso conciliador e integrador del domingo tras el triunfo.

Entonces, tanto gobierno e Iglesia ya comenzaron las primeras negociaciones para que Cristina Kirchner se reúna antes de su asunción con quien la relación era más ríspida, el cardenal argentino Jorge Bergoglio y con el secretario del Vaticano Tarcisio Bertone.