Luego de haberse dedicado casi exclusivamente a hacer campaña en el exterior, la candidata a presidente de Argentina por el oficialismo, Cristina Kirchner, se dio cuenta que el sur también existe y que las elecciones no son ni en España, ni en Brasil, ni en Estados Unidos, ni en Alemania, aunque desde ahí se reparta la torta y que los votos se consiguen en casa.

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Por eso a tan solo 19 días de las elecciones, chau viajes placenteros por Europa o el caribe, la estrategia desde el oficialismo se centrará en redoblar las presentaciones públicas de la candidata en la provincia de Buenos Aires, que aparezca en cuanto acto que haya, sino se lo inventa y que por supuesto una cámara o un lente puedan captar.

Sabido es para cualquier hijo de vecino en Argentina, que si quiere triunfar en una elección nacional, primero debe seducir Buenos Aires.
La capital argentina representa el del 37 % del total del padrón electoral del país, aproximadamente 10 millones de votos, que a favor pueden dar vuelta cualquier elección.

Por eso la idea desde hace un par de semanas, hasta el cierre de campaña en el Mercado Central en La Matanza, uno de los distritos más importantes, será el de focalizarse en seguir sumando votos y aliados en la provincia para alejar el fantasma de un ballottage.

Foto: Infolatam