La crisis política en Bolivia, entre el gobierno encabezado por Evo Morales y la oposición, como consecuencia del referéndum autonómico que el departamento de Santa Cruz, donde se concentra la oposición más cruda contra los planes reformistas de Morales, anunció para el próximo 4 de Mayo, ha llegado a un estadio de tensión tal, que hasta la Organización de Estados Americanos (OEA) acaba de advertir a través de un informe que, si ambas partes no buscan una salida consensuada al conflicto mediante el diálogo, es casi seguro que el mismo se dirima a través de la violencia.

El llamado de atención surgió de parte de Dante Caputto quien se desempeña como secretario de Asuntos Políticos dentro de la organización y durante el último mes lideró dos visitas al país, en nombre del organismo que representa, para estudiar la evolución de la problemática.

La terrible conclusión elaborada por Caputto, inclusó, provocó que se convoque de urgencia una reunión extraordinaria del Consejo Permanente de la OEA para analizarla.

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En tanto, el viaje del presidente boliviano a Caracas donde se reunió con su par de Venezuela Hugo Chávez (una especie de Droopy que no se pierde nunca de salir en la foto de cualquier conflicto que esté pululando por Latinoamérica y que le permita culpar por el a Washington) y otros colegas que integran la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA), aumentó la disconformidad de la oposición boliviana que no ve con buenos ojos una nueva intromisión del presidente de Venezuela en los intereses de su país.

Otra preocupación que se suma a la del probable estallido, es que debido a esta frágil situación política podría verse afectado el suministro de gas de Bolivia hacia sus vecinos Argentina y Brasil, generando un panorama aún más alarmante en el cono sur.

Foto: EFE