debate.jpgAyer nomás estábamos pendientes de las flaquezas que presentaba el candidato demócrata a la presidencia de Estados Unidos, Barack Obama, en cuanto a su falta de expertise en materia de política exterior y parece mentira que hoy esta situación que hace unas semanas resultaba fundamental a la hora de ganar la elección, incluso hasta lo había hecho perder en algún momento algunos puntos en la intención de voto respecto de su rival, el republicano John McCain, ya ni siquiera sea tenido en cuenta…es que increíblemente para propios y ajenos la realidad norteamericana y el ranking de necesidades de sus ciudadanos cambiaron radicalmente en estas dos últimas semanas luego del estallido de una crisis financiera inesperada y que pasará a la historia seguramente como una de las peores que le tocó atravesar al país .

Y esta situación quedó absolutamente evidenciada en el debate que ayer por la noche mantuvieron ambos candidatos a la presidencia en la Universidad de Belmont en Nashville, Tennessee, porque el tema de cómo ambos resolverán la situación en Irak se discutió, pero en un últimísimo lugar. El tema de los impuestos y los planes que ambos implementarían, en caso de ganar, para paliar la crisis económica que afecta al país, fueron las grandes estrellas del debate.

Con un tono más parsimonioso, una actitud menos confrontativa y dejando de lado las agresiones que predominaron en el último tiempo en la campaña retórica y audiovisual (y… es que tampoco son tiempos para andar haciéndose el gallito por ahí), McCain y Obama se sacaron chispas nada más, no hubo que apagar ningún incendio, ya bastante tienen con el que les deja George W. para que apaguen…

Foto: Reuters