bush1.jpgLas aguas están divididas, el Congreso con mayoría de Demócratas quiere finalizar la guerra en Irak, pero George W. Bush no va a negociar. Las dos Cámaras del Congreso estadounidense aprobaron la semana pasada, un proyecto de ley que prevé la retirada de las tropas a partir del primero de octubre.

Esta decisión implica destinar una partida de 124.000 millones de dólares, para financiar las operaciones de repliegue de los 150 mil militares que se encuentran en Irak y Afganistán. Está medida obliga el retiro de las fuerzas militares de los territorios árabes con plazo máximo para el 1 de abril de 2008.

La ley aprobada por escasa mayoría enfrenta al presidente norteamericano con sus adversarios políticos, profundizado las divisiones entre Demócratas y Republicanos. De esta forma el partido opositor pisa fuerte después de haber ganado las últimas elecciones legislativas de noviembre del año pasado.

Los primeros en aprobar la medida fueron los legisladores de la Cámara de Representantes, con una diferencia de 218 votos a favor contra 208. Mientras que en el Senado salió adelante por 51 votos y 46 en contra.

George W. Bush amenazó en reiteradas oportunidades que vetará la ley si llega a su despacho. Se especula que en la próxima semana manifestará su negativa frente a la nueva norma. “Como lo ha dicho en las últimas semanas, el presidente vetará esta legislación. Y espera trabajar con los líderes del Congreso para aprobar una iniciativa que pueda promulgar, expresó la portavoz de la Casa Blanca, Dana Perino. De esta forma el mandatario opondrá su segundo veto presidencial.

La política bélica norteamericana y la guerra que se inició con falsos pretextos parecen haber fracasado. Una encuesta realizada por NBC News y el periódico Wall Street Journal muestra que dos de cada tres personas creen que su país va por mal camino por culpa de la guerra.

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