zapatazo_a_bushAunque para muchos su destino debería haber sido la titularidad de algún ministerio, un monolito en la principal plaza de la capital de su país y para aquellos más exigentes hasta la presidencia del país, Montazer al Zaidi, el periodista iraquí que hace unos meses atrás le arrojó un zapato al ex presidente norteamericano George W. Bush en una conferencia de prensa que el ex mandatario brindaba en el marco de su última visita a Irak como presidente de los Estados Unidos, finalmente, fue condenado por la justicia de su país a cumplir tres años en prisión.

Para el Tribunal Penal Central de Bagdad, que llevó a cabo el proceso judicial en el más absoluto silencio y rodeado de extremas medidas de seguridad, la actitud de Zaidi representó un acto hostil hacia un jefe de estado extranjero y tal situación está tipificada como un delito en el artículo 223 del Código Penal iraquí.

Según trascendió, porque como dijimos todo el proceso estuvo signado por el hermetismo, Zaidi, negó que su accionar constituyese un delito y se excusó en que la sonrisa ridícula e inhumana que le vio de pronto a Bush, lo llevaron a tirarle uno de sus zapatos, algo que en el mundo árabe es considerado una de las peores ofensas.

En fin, más allá que a algunos nos cause poca simpatía esta decisión de encarcelar por tres años a una persona, que podemos coincidir con el fallo judicial en que no se manifestó de la mejor y más diplomática manera posible, porque la violencia nunca es una buena guía, sin embargo, también es un exceso condenar a alguien con tres años de prisión efectiva tan solo por arrojar un zapato, que se sabe y es obvio, no iba a provocar la muerte de nadie, solamente quería demostrar un ánimo contra una situación de avasallamiento y violencia que viene sufriendo su país y sus conciudadanos. Misiles siii, pero zapatos nooo! Lamentablemente, vivimos en el mundo del revés.

Foto: Granma