rey.jpgA Chávez: Cállate, cállate que me desesperas. El pasado sábado, ya sobre el cierre de la XVII Cumbre Iberoamericana celebrada en Chile, seguramente, El rey de España Juan Carlos I, materializó el sueño de muchos al callar en plena reunión al presidente de Venezuela Hugo Chávez, quien interrumpió muy maleducadamente el discurso del presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero para llamar al ex presidente español José María Aznar fascista. El enojo del Rey fue tal que se paró y se retiró expresando su rotundo descontento y marcando un hecho sin precedentes.

La parsimonia, buena educación y protocolo al cual un rey más que nadie en el mundo está acostumbrado a transitar, ya de bebé y que en el monarca español, son una marca registrada. Incluso, en el último tiempo debió enfrentar serias críticas y hasta pedidos de abdicación por su presunta tibieza a la hora de defender la unidad de España.

Pero todo ello parece que no era a prueba de presidentes maleducados que quieren ser el centro de atención vayan donde vayan y mucho más si se entrometen con su país y con un compatriota.

Por supuesto que este escándalo ya trajo cola y la oposición española exige como mínimo una disculpa de Chávez para hacer borrón y cuenta nueva.

En tanto y más allá del mal momento, al que le vino de mil maravillas para recuperar la popularidad perdida fue al mismísimo rey Juan Carlos, cuya actitud fue absolutamente apoyada por la opinión pública española.

Foto: El Heraldo