bruniPara no perder la costumbre que los hizo célebres durante todo este año 2009, los Sarkozy, Nicolás, presidente de Francia y Carla, su esposa, primera dama de una de las repúblicas europeas más importantes, ex modelo y también cantante, se preparan para despedir el año y recibir el próximo con una nueva y resonante polémica, ooootra vez vinculada a un nombramiento por demás sugestivo, desubicado y que no agrada a casi nadie, salvo a la familia Sarkozy, y que claro, una vez más deja a la vista el descarado nepotismo con el cual se mueven el presidente francés y su flamante esposa.

François Baudot, diseñador de interiores, ex periodista de la revista Elle y autor de varios libros sobre moda y arte decorativo, son el nombre y el apellido de este nuevo escándalo francés que vuelve a poner en el ojo de la tormenta y en el centro de todas las críticas al primer mandatario francés, lisa y llanamente, porque a pesar que la comisión encargada de los nombramientos en la administración pública francesa hace muy poco desechó de plano la proposición presidencial de Baudot para ocupar uno de los cargos clave en el Ministerio de Cultura, el de Inspector General de Asuntos Culturales, Sarkozy, hizo oídos sordos a la decisión del organismo y haciendo uso de la prerrogativa presidencial que lo faculta finalmente le concedió el cargo a este diplomado en Bellas Artes que a partir del 1 de Enero empezará a desempeñar el cargo mencionado y a percibir por el mismo la para nada despreciable suma de 7.200 dólares.

En tanto, lo que más indignación causa entre los altos funcionarios del área de cultura y entre la ciudadanía en general, no es la falta de experiencia que en la materia de instituciones culturales y en las cuestiones administrativas tiene Baudot, o ni siquiera sus placeres ocultos por las drogas y el sexo que relató abierta y detalladamente en un libro autobiográfico no hace tanto, sino más bien la increíble influencia que la primera dama tiene sobre las decisiones políticas de su esposo, que ha hecho que una vez más uno de sus más íntimos amigos, ya lo había conseguido con el ministro de cultura Frédéric Mitterrand, independientemente de merecimientos y capacidades, ocupe un lugar destacado dentro del gabinete de gobierno…
Directamente lamentable…

Foto: Mercosur Noticias