canci.jpgSi bien todavía faltan unos cuantos días más para que asuma como primera ministra de Israel, la actual canciller Tzipi Livni ya tiene casi en el bolsillo el cargo, tras haber ganado por una abrumadora mayoría las elecciones internas del partido oficial Kadima.

Livni, quien cuenta con una intachable trayectoria de diez años en el escenario político israelí y que incluso tuvo una activa participación en varias misiones del Mosad, el temible servicio secreto israelí luego de dejar el servicio militar, se impuso ampliamente a todos sus rivales y de este modo alejó la posibilidad que el general retirado Shaul Mofaz, un militar partidario de la fuerza y de poner obstáculos a la hora de lograr un acuerdo de paz con los palestinos, sea el sucesor de Ehud Olmert.

Recordemos que estas elecciones anticipadas tienen su razón de ser en la renuncia presentada por Olmert recientemente, tras quedar atrapado entre varias acusaciones por corrupción que iban directamente al juicio político y que pusieron en riesgo la estabilidad de Kadima, que decidió inmediatamente deshacerse de Olmert, encontrándole rápidamente un sucesor, para de este modo no seguir perdiendo más credibilidad y poder.

Lo más importante de la elección de Livni es, por un lado, que con ella en el gobierno, está garantizada la continuidad de las negociaciones de paz con Palestina, ya que la canciller es partidaria de un acuerdo sobre la base de la retirada israelí de Cisjordania, hecho por el que viene batallando desde hace meses y por el otro es que a pesar de las diferencias, cuenta con un importante respeto y confianza de parte de los palestinos, clave a la hora de lograr el tan ansiado por todos contrato de paz.

Foto: Clarín