Buenos Aires
Si hoy se debiera hacer un concurso para ponerle otro nombre a esta ciudad, seguramente “Buenos Aires” no sería el más representativo, aún con el Río de La Plata en sus orillas trayendo aire renovado, limpiando el smog de una de las urbes más grandes del mundo.

Vivo en Buenos Aires gran parte del tiempo y debo decir que es una ciudad maravillosa, inhumana pero maravillosa. 3 Millones de habitantes sólo en la Capital y 12 millones en total si contamos el área metropolitana con todos sus barrios-ciudades, gran diversidad cultural (ninguna ciudad del mundo posee tantos teatros), ofertas de todo tipo en todo momento.
Política, economía y arte se conjugan en “la ciudad de la furia” y del tango convirtiéndola en uno de los centros intelectuales de Occidente.
Es tan interesante y atractiva que aproximadamente un tercio del país argentino vive en ella. Lamentablemente tras las crisis económicas regionales y locales, el cierre de gran parte de los ferrocarriles (crecimiento de pueblos fantasma en el interior de la República), las privatizaciones y otros detalles político-económicos, mucha gente que vivía en el campo ha pensado que encontraría mejores oportunidades en la capital del país. Es por eso que la ciudad creció desmedidamente y además se formaron “villas miseria” (las primas hermanas de las fabelas brasileñas) tanto en el centro como en las afueras de la ciudad, sobre todo en zona sur.
No es necesario contar con un móvil propio en Buenos Aires si tenemos en cuenta sus 135 líneas de colectivo (así se le llama al bus o transporte automotor para personas), su red ferroviaria que conecta a veces con el servicio de subte, el cual posee 6 líneas en funcionamiento y es bastante pintorezco, sobre todo la línea A que conserva aún las máquinas y vagones de principios del Siglo XX.
Degustar su exquisita gastronomía y recorrer los barrios de la ciudad es el mejor consejo que podría darle a un visitante de otro país: darse una vuelta por San Telmo, Recoleta, La Boca (“caminito”), Costanera Sur, Puerto Madero, Barracas de Belgrano, visitar los Bosques de Palermo, el Jardín Botánico, el Parque Lezama, los museos y galerías de arte, los teatros y cines o las peatonales del microcentro en un buen horario.
Buenos Aires es como una República en sí misma, sus 12 millones de habitantes la disfrutan y sufren día a día, el viajero puede contar con la dulce alegría de acceder solamente a sus placeres.
Marcos el 15 de Febrero de 2009
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