beijing Como capital del país más populoso del mundo y como centro económico, político, cultural y turístico de la región, la ciudad de Beijing – o Pekín – es claramente uno de los lugares más impresionantes donde disfrutar el espíritu oriental en sus máximas expresiones. Beijing está ubicada en el noreste de China y es sin dudas una de las metrópolis más importantes del planeta.

La ciudad de Beijing es definitavemente una de las más pobladas en el mundo, contando con cerca de 17 millones y medio de habitantes en toda su extensión. Esta rodeada por hermosos paisajes naturales como las Montañas Xishan, el Gran Canal de China y además es surcada por varios ríos: el Yongding, el Chaobai y el Hai. En cuanto a sus divisiones políticas, Beijing puede ser dividida en cuatro distritos mayores que incluyen subdistritos y subregiones: Chongwen (al sureste), Dongcheng (al noreste), Xicheng (noroeste) y Xuanwu (al sudoeste).

Debido a que siempre fue el lugar de asiento de las dinastías imperiales, la ciudad de Beijing cuenta con un increíble número de palacios, templos y sitios históricos que deben formar parte de cualquier recorrido. Uno de los espacios más hermosos y magníficos en Beijing es el área conocida como Ciudad Prohibida. En ella usted podrá recorrer hermosos y lujosos parques y construcciones de diferentes épocas históricas. Es uno de los lugares más relajantes de toda la ciudad. El Templo del Cielo es una colorida y única edificación rodeada de hermosos parques públicos. En este templo usted podrá encontrar algo de la rica cultura china ya que fue construido por orden imperial para que se rezara en nombre de las cosechas. En el mismo estilo, el Palacio del Verano es una de las más interesantes residencias imperiales que se encuentran en la ciudad. Rodeada de parques y zonas verdes, este palacio fue construido por los emperadores Qing. También debemos mencionar el rico y único Museo Militar de la Revolución China: en él se pueden encontrar importantes testimonios de la última etapa histórica del país.

Beijing además ofrece a sus visitantes innumerables posibilidades que tienen que ver con entrar en contacto con la naturaleza, acercarse a la cultura y el espíritu oriental, conocer experiencias de vida completamente diferentes y mantener siempre el lujo y la comodidad de la vida occidental a través de los bares, discos, restaurantes y hoteles.