El avión solar ahora vuela de noche
Hace justamente tres meses atrás el suizo Mar Bertrand Piccard, psiquiatra y psicoterapeuta de profesión y experimentado piloto de ultralivianos y de globos de aire caliente por vocación y tradición familiar, sacudía la atención mundial logrando que su creación, El Solar Impulse, un avión propulsado exclusivamente por energía solar, se mantuviese por noventa minutos ininterrumpidos en el aire, demostrando de esta manera la posibilidad de emplear una energía renovable, como es el caso del sol, para hacer andar una aeronave y abriendo de par en par la puerta de otra posibilidad: que los automóviles, la calefacción, las computadoras y el aire acondicionado, puedan, en un futuro no tan lejano hacer lo mismo que el “Impulso Solar”…
Y hoy, a tres meses clavados de aquella proeza este inquieto suizo vuelve a dar que hablar otra vez gracias a su flamante proyecto, porque por primera vez el avión solar logra volar de noche. De cumplir satisfactoriamente la “hoja de ruta” trazada: mantenerse en vuelo durante 25 horas, El Solar Impulse estaría realmente marcado un hito en la historia de la aviación.
Pero no solo de récords vive el hombre y entonces de cumplirse el objetivo propuesto, el avión solar que partió hace unas cuantas horas ya de la base militar de Payerne, al oeste de Suiza y que es piloteado por el socio de Bertrand en el proyecto, André Borschberg, estaría demostrando la hipótesis de sus creadores: que podemos ser mucho menos dependientes de la energía fósil de lo que en realidad creemos, porque y tal como mencionamos más arriba el mismo modelo podría aplicarse a cualquiera de los objetos que usamos en nuestra vida cotidiana y que consumen, ya sea electricidad o combustibles.
Ahora, con la segunda proeza convertida casi en un hecho, resta un tercer paso fundamental, dar la vuelta al mundo en cinco días y sin escalas.
Un dato para nada menor del creador de este avión cuya envergadura es similar a la del Airbus A340, es que es nieto de Auguste Bertrand, inventor de la cabina presurizada, del globo aerostático y del batiscafo, como si fuese poco, e hijo de Jacques, dueño del record mundial tras bucear a una profundidad de 10.916 metros.
Algo me dice que antes de lo previsto tendremos nuevas noticias, Bertrand, hijo y nieto ‘e tigre…
Foto: EFE
Florencia el 8 de Julio de 2010
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