papelera.jpgUna gran expectativa tuvo acaparada desde ambos lados del Río de la Plata, la multitudinaria marcha que encabezaron los asambleístas de la localidad de Gualeguaychú en Argentina, el domingo y que se dirigió a Fray Bentos en Uruguay, donde está situada la planta de celulosa Botnia.

Si bien se buscó instalar un clima de temor aventurando posibles incidentes, los 850 manifestantes, solo generaron tensión desde las palabras de su duro discurso.

El presidente argentino Nestor Kirchner y su par de Uruguay, Tabaré Vázquez fueron los únicos blancos destinatarios de la bronca acumulada de estos vecinos que desde hace nueve meses y doce días ininterrumpidos, debieron dejar la vida sin sobresaltos de pueblo, para luchar a sol y a sombra para que la calidad de su vida y la de sus familias no se vea afectada por la irresponsable decisión de instalar una papelera a orillas del río Uruguay, altamente contaminante para la región.

A Kirchner lo acusaron directamente de simular preocupación por el tema, pero solo preocuparse por sus intereses electorales y a Tabaré por avalar desde su cargo la instalación de la pastera.

Entonces contra todos los pronósticos, mediante una actitud pacífica y con un único grito a cuestas: NO a las papeleras, los manifestantes se hicieron oír una vez más y prometieron volver cientos de veces a perturbar el funcionamiento de Botnia, si eso es necesario para que se vaya del lugar

Foto: Clarín