banki.jpgEl tremendo problema del encarecimiento de los alimentos básicos, una situación que ya se vislumbraba en el horizonte ante la terrible suba de precios de productos como el trigo, el maíz, el arroz y las frutas, que se está dando en el mundo entero, tuvo que llegar a su estadio más crítico para sacudir a la Organización de las Naciones Unidas (ONU) de su siesta.

Pero obviamente siempre más vale tarde que nunca, según sentencia el famoso dicho y la Organización acaba de anunciar que junto con el Banco Mundial crearán un equipo que trabajará en conjunto para paliar esta crisis con urgencia.

Así como el tema del cambio climático y del terrorismo se convirtieron en desafíos que requerían ser combatidos globalmente por sus repercusiones a nivel mundial, ahora se suma esta crítica situación alimentaria que también afecta a buena parte de la población mundial y requiere por supuesto de una solución global también.

El secretario de la organización, Ban Ki-moon, quien se reunió ayer en Berna, Suiza, con las 27 agencias sectoriales de la ONU, entre ellas el Programa Mundial de Alimentos, advirtió, que lucharán incansablemente para resolver este flagelo, que podría detonar en más hambre, desnutrición y estallidos sociales.

Y cierro con un número poco alentador que realmente me alarmó, en tan solo tres meses, el Programa Mundial de Alimentos, a través del cual se alimentan 75 millones de personas en el mundo, ha perdido un 40 % de su poder adquisitivo.

Foto: Reuters